¿Qué beneficios tendría prohibir el consumo de grasas trans?

En una sociedad cada vez más concienciada sobre los beneficios de llevar a cabo una dieta variada y equilibrada para la salud, surge un debate en torno a los ácidos grasos trans. Nos referimos a grasas insaturadas que se encuentran, sobre todo, en productos industrializados que se someten a determinados procesos con el objetivo de que se conserven durante más tiempo en buen estado. Según algunos estudios recientes, la prohibición de este tipo de nutrientes proporcionaría grandes beneficios entre las poblaciones de los países desarrollados, reduciendo notablemente el riesgo de muerte por patología coronaria.

El campo de la medicina estética abarca especialidades relacionadas con el aspecto físico, pero en la mayoría de los casos los problemas tratados también tiene una serie de consecuencias para la salud. Las grasas trans pueden originar problemas de sobrepeso, pero en mayor medida, suponen un riesgo para la salud vascular, incrementando la mortalidad por patología coronaria.

En países como el Reino Unido se ha llegado a acuerdos para prohibir la presencia de este ingrediente en los productos procesados, mejorar el etiquetado de los alimentos y prohibir el uso de esta sustancia en locales de restauración y puntos de comida take away. Desde Asociación de Medicina Estética de Madrid nos hacemos eco de los beneficios de estas medidas para la población británica.

Un grupo de investigadores se encargó de estudiar las consecuencias de eliminar este nutriente de la dieta y los resultados fueron sorprendentes. La prohibición de las grasas trans en productos procesados podría prevenir o retrasar más de 7.000 muertes por patologías coronarias durante los próximos cinco años.

En cuanto a las acciones para mejorar el etiquetado de los productos alimenticios y la prohibición de este tipo de ácidos grasos en los locales de restauración, podrían salvar miles de vidas. Los datos obtenidos a nivel nutricional establecen una base para que la eliminación de este nutriente de los alimentos procesados pueda ser relevante y, por tanto, extrapolable a otros estados. Los beneficios para la salubridad de esta medida serían más ventajosos que el de otras políticas llevadas a cabo en materia de salud pública. La nutrición es uno de los pilares fundamentales sobre el que se sustenta la salud humana, por lo que es necesario cuidarla y aprender a comer para encontrarnos bien, tanto por dentro como por fuera.