Efecto Shedding en pacientes con alopecia

Las pacientes con alopecia que deciden someterse a un procedimiento de restauración capilar, experimentan con frecuencia el efecto shedding. Lo normal sería que tuvieran la sensación de que tienen cada vez más pelo. Sin embargo, puede ocurrir exactamente lo contrario. De forma habitual, pueden sentir que están perdiendo cabellos, incluso que la caída se produce de forma mucho más rápida que antes de comenzar el procedimiento. En muchas ocasiones, consideran que el tratamiento está siendo contraproducente y terminan por abandonarlo.

Lo cierto es que esta percepción tiene una explicación científica. Aunque el pelo puede caerse durante el tratamiento, en ningún caso se trata de cabellos que mueren y no vuelven a salir. En realidad, la explicación es sencilla, se produce un cambio en las fases de los folículos. El término shedding proviene del concepto anglosajón “to shed” que puede traducirse como “desprenderse”. Este fenómeno se produce cuando los folículos pasan de la fase crecimiento a una de reposo. Pero, posteriormente, esos cabellos volverán a crecer.

Con frecuencia los pacientes que se someten a algún tipo de tratamiento contra la alopecia deberán enfrentarse a este problema. Aunque parezca contradictorio, los primeros meses es habitual que se produzca una caída del cabello. Pero, el paciente no debería desmoralizarse ya que será algo temporal y, posteriormente, el pelo volverá a crecer con mayor densidad.

Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid queremos destacar que el 90% de los folículos pilosos se encuentran en fase de crecimiento a la hora de aplicar el tratamiento. Sin embargo, a la hora de recibir el estímulo de los tratamientos estos detendrán su ciclo. Al reiniciarse el mismo pasarán por la caída, el reposo y el crecimiento de nuevo. Si bien es cierto que este efecto no ocurre en todos los pacientes, pasa con bastante frecuencia.

A pesar de todo, cuando esto ocurre no se ha dañado el folículo piloso por lo que a pesar de entrar en fase de caída ese cabello volverá a crecer con normalidad. La clave para entenderlo reside en que se detiene el proceso anterior, más débil y tras el reposo volverá a crecer más fuerte y grueso. En definitiva, pueden ser necesarios entre 6 meses y un año para ver los resultados definitivos de un tratamiento contra la alopecia.