HIFU corporal para acabar con la flacidez y la celulitis

La preocupación por lucir una bonita silueta hoy en día, hace que los tratamientos reductores corporales sean los más demandados en medicina estética. A muchas personas les resulta complicado eliminar los depósitos de grasa de ciertas zonas, a pesar de haber realizado dietas estrictas o ejercicio físico específico. Los avances tecnológicos han permitido desarrollar innovadores y eficaces técnicas para el tensado de la piel. El Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad o HIFU es un método no invasivo, efectivo y que consigue resultados duraderos si estos son complementados con un estilo de vida saludable. A continuación explicamos más cosas acerca de este tratamiento.

Técnica y procedimiento

Debido a la tecnología que utilizan los ultrasonidos HIFU, actualmente son considerados uno de los tratamientos más potentes del mercado. Al actuar sobre la grasa localizada, producen un efecto termo-mecánico que contribuye a la ruptura y liberación del material graso a la circulación linfática para su metabolismo. El HIFU usa la energía del ultrasonido con la aplicación de calor en el área tratada, penetrando en los tejidos pero sin causar daños en la piel, a pesar de llegar a los 70ºC y alcanzar una profundidad de hasta 4,5 mm. Como se trabaja sobre la piel liberando calor con una presión controlada, las células adiposas son incapaces de resistir las vibraciones y terminan rompiéndose.

Resultados

Cada sesión de HIFU corporal tiene una duración media aproximada de una hora. Es un tratamiento totalmente seguro, de probada eficacia y puede ser aplicado en cualquier fototipo de piel. Los resultados más inmediatos son:

  • Descenso del volumen del contorno corporal
  • Reducción de la flacidez por la estimulación de colágeno y elastina
  • Reducción de la celulitis y de la piel de naranja

No obstante, para que los efectos sean duraderos es necesario llevar a cabo una serie de pautas orientadas a un estilo de vida saludable. La práctica de ejercicio físico a diario, mantener una buena hidratación (mínimo 2 litros de agua al día) y unos correctos hábitos de alimentación (dieta rica en frutas, verduras, carnes magras y pescados cocinados sin grasas), son determinantes para que los resultados perduren en el tiempo.

Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid recomendamos que este tratamiento sea combinado con un masaje drenante manual para potenciar los efectos del mismo, al trabajar de manera directa sobre el tejido adiposo que se acaba de destruir con el ultrasonido HIFU.