Historia de la mesoterapia

La mesoterapia es una técnica poco invasiva, que consiste en la infiltración de sustancias alopáticas, homeopáticas o medicamentosas que contribuyen a disolver la grasa corporal localizada. Este tratamiento está especialmente indicado para definir el contorno de algunas zonas como los glúteos, muslos, abdomen o cadera, zonas en las que habitualmente suele acumularse la grasa corporal. Suele emplearse para eliminar la celulitis, reafirmar la piel, tratar arrugas, cicatrices o evitar la aparición de varices e, incluso, para tratar lesiones deportivas. Se trata de una técnica clásica, con cierta historia, que emplea la vía intradérmica para su aplicación aunque, en algunas ocasiones, se pueda aplicar en la capa subcutánea superficial. Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid queremos profundizar un poco más en los inicios y el desarrollo de la mesoterapia.

El doctor francés Michel Pistor fue el pionero de esta técnica médica, se encargó de bautizarla, difundirla y establecer el protocolo de aplicación. Profundizando un poco más, podemos centrarnos en que, debido a su aplicación, lo que se persigue es buscar un efecto localizado en el lugar concreto en el que se realizan las infiltraciones. Pistor definió esta técnica como un tratamiento sencillo que permitía acercar la aplicación de la sustancia medicamentosa a la zona concreta de la patología, considerando que así se conseguía una mayor eficacia.

Podemos establecer los orígenes de la mesoterapia en 1952, cuando el Doctor Pistor era alumno del Doctor Lebel y médico rural en Francia. Una noche acudieron a un domicilio para atender a un anciano aquejado por un problema asmático, el Doctor Lebel le inyecta por vía intravenosa procaína, una sustancia anestésica, vasodilatadora y broncodilatadora. El remedio no surtió el efecto esperado, pero al día siguiente el paciente le comentó a Pistor que durante la noche había oído el reloj del campanario dar las horas a pesar de sufrir cierta sordera. A raíz de este caso a Pistor se le ocurrió acercar las inyecciones a la zona que se quería tratar. Durante un tiempo realizaron inyecciones superficiales de procaína en la zona del oído, no siempre consiguieron los resultados esperados, pero si observaron mejoras en problemas relacionados con la piel como la dermatitis, avanzando en el tratamiento actual en el campo de la medicina estética.

Durante años, Pistor y Lebel trabajaron en el desarrollo de nuevas mezclas medicamentosas para tratar las diferentes patologías. En cuanto a la aplicación de estos tratamientos el Doctor Lebel inventó la aguja corta de 4mm, conocida como la aguja de Lebel.