Impacto de la subida del IVA sanitario en medicina estética

La llegada del nuevo año ha traído consigo la subida del tipo reducido del IVA del 10% hasta el tipo general, situado en el 21%. Esta modificación del tipo impositivo reducido afecta ya al ámbito sanitario, se aplica sobre los productos farmacéuticos, aparatos e instrumental sanitario o en acciones básicas como la elaboración de medicamentos. En cualquier caso, los productos relacionados con cualquier discapacidad física, psíquica, sensorial o intelectual se salvarán de este nuevo gravamen. Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid queremos hacer hincapié en las consecuencias que este nuevo tipo impositivo puede causar en el ámbito de la medicina estética.

Desde el Ministerio de Hacienda han destacado, precisamente, que los productos relacionados con los problemas de discapacidad no se verán afectados por esta modificación fiscal. Del mismo modo, que no lo harán los productos sanitarios relacionados con primeros auxilios, como el botiquín, las vendas o los parches oculares. Desde el sector sanitario se solicitó que el incremento del gravamen fuese paulatino, ya que se trata de un incremento del 11%, que podría mermar los presupuestos de hospitales, clínicas y centros sanitarios privados, finalmente no ha sido posible. El SEME, Sociedad Española de Medicina Estética, se hace eco de esta noticia destacando un informe de la Fundación IDIS, que señala que el nuevo gravamen podría suponer un 0,8% de los ingresos de los centros sanitarios privados.

Además, según dicho informe, el impacto del nuevo tipo impositivo podría poner en peligro un total de 21.000 puestos de trabajo en el sector sanitario. Desde el Ministerio de Hacienda hacen hincapié en que este nuevo gravamen también tendrá cierto impacto en las Comunidades Autónomas. En cualquier caso, según las fuentes ministeriales, el mismo repercutirá en un mayor gasto autonómico, aunque estos organismos también tendrán más ingresos. De hecho, las instituciones sanitarias públicas se beneficiarán de financiación con un interés del 0% para que la adquisición de material y productos sanitarios no se vea mermada. El sector privado no podrá beneficiarse de estas condiciones, afectando en gran medida a los centros sanitarios dedicados a la medicina estética.