Investigadores de una enfermedad rara descubren cómo retrasar el envejecimiento

Shinya Yamanaka, un investigador japonés, logró por primera vez una reprogramación celular en laboratorio que permitía convertir a un embrión maduro en uno joven. El hallazgo fue todo un éxito y la investigación recibió un premio Nobel en 2012. Desde entonces, se ha tratado de trasladar esta investigación a la vida real, retrasando el envejecimiento humano y evitando las enfermedades asociadas a la edad. Sin embargo, todos estos intentos no han sido fructíferos. Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid nos hacemos eco de una gran noticia, un nuevo estudio sobre la progeria ha dado lugar al descubierto de una fórmula para frenar el envejecimiento prematuro.

Esta patología es una enfermedad muy rara, que afecta a una persona de cada siete millones, los afectados por esta dolencia experimentan un envejecimiento hasta ocho veces más rápido de lo habitual. Esta enfermedad se detecta en bebés, quienes experimentan un envejecimiento prematuro entre el primer y el segundo año de vida. Los órganos y tejidos terminan dañándose, por lo que la esperanza de vida de estos niños no excede los 15 años. Las investigaciones sobre esta patología pueden aportar hallazgos y soluciones para frenar el envejecimiento humano en general.

El estudio al que nos referimos en este post está compuesto por investigadores españoles y norteamericanos y ha sido dirigido por Carlos López Otín, investigador de la Universidad de Oviedo. El resultado de esta investigación ha dado lugar al descubrimiento de un fármaco capaz de frenar el envejecimiento en pacientes con progeria. El ensayo con ratones ha sido un éxito, duplicando la esperanza de vida de los roedores con un síndrome similar.

Es un descubrimiento muy importante en el campo de la medicina estética, ya que nuevos estudios bajo el mismo enfoque podrían favorecer el hallazgo de un método eficaz para ralentizar el envejecimiento humano. El éxito alcanzado por el equipo de López Otín se basa en minimizar la inflamación que se produce dentro de las células. El tratamiento realizado se basó en el uso de fármacos antiinflamatorios incrementando la esperanza de vida de los ratones tratados hasta en un 65%.

Todo este trabajo pretende ser la llave maestra para conseguir acabar con las enfermedades crónicas asociadas a la edad, mejorando en gran medida la calidad de vida de las personas ancianas.