La manipulación de los telómeros puede incrementar el riesgo de padecer cáncer

Los telómeros son los extremos de los cromosomas, donde se encuentra el ADN no codificante. En los últimos años, varios estudios científicos se han centrado en su implicación en el proceso de envejecimiento y también con su incidencia en la aparición de enfermedades como en cáncer. Algunos de los hallazgos descubiertos en este campo pueden desencadenar nuevos enfoques terapéuticos. Se ha investigado sobre la posibilidad de alargar los telómeros, pero los resultados han sido contundentes, este proceso no está exento de riesgos.

Elisabeth Blackburn, premio nobel de medicina en 2009 junto a otros colegas por su trabajo sobre los telómeros y la telomerasa, está trabajando en estudios relacionados con el mantenimiento telomérico en la Universidad de California. Recientemente, el Diario Medico ha publicado unas declaraciones de Blackburn donde señala que estos tratamientos pueden prevenir las enfermedades cardiovasculares, pero aumentando el riesgo de padecer cáncer.

Según el Estudio de Copenhague, que fue publicado el pasado año por el Journal of the National Cancer Institute, las personas que cuentan con unos telómeros más cortos tiene más posibilidades de fallecer antes que los que los tienen más largos.

Los estudios genéticos que se están realizando han aportado luz a diferentes cuestiones, suponiendo una línea de investigación para el futuro. Algunas variaciones genéticas pueden elevar el riesgo cardiovascular, variaciones que también incrementan el riesgo de padecer enfermedades como el Alzheimer. Resulta evidente que la línea a seguir sería trabajar en tratamientos que permitan alargar los telómeros para evitar estos problemas. Sin embargo, Balckburn señala que también han descubierto que esta opción podría suponer un aumento cualitativo en el riesgo de padecer cáncer.

Desde Asociación de Medicina Estética de Madrid nos hacemos eco del estudio de Copenhague, que señala que las personas con unos telómeros más largos presentan una mayor incidencia a padecer algunos tipos de cáncer como son: el glioma, el cáncer de pulmón no microcítico o el melanoma. La clave estaría en saber a ciencia cierta cuáles deberían alargarse y cuáles no. Mientras tanto, el mejor modo de evitar ciertas patologías es llevar una vida saludable: hacer ejercicio físico, tener una dieta variada y equilibrada, evitar el estrés y dormir el número de horas recomendado.