El otoño y las enfermedades de la piel

El otoño se encarga de despedir la época estival, las vacaciones, los excesos y las exposiciones prolongadas a los rayos solares, también suele acabar con los baños de agua marina que nos damos en la playa. Esta época del año marca una nueva etapa dentro de nuestro ciclo anual, un período de renovación y retorno: la vuelta al colegio, al trabajo, a la rutina a las actividades lúdicas y deportivas, etc. El otoño también desencadena efectos adversos en la climatología, en esta época suelen darse importantes lluvias. Sin embargo, desde el punto de vista de la medicina estética nos preocupa, especialmente, la aparición de diversos problemas en la piel o que los mismos se agraven durante este período.

La luz solar es vital para el ser humano, una exposición adecuada con protector solar y evitando los excesos, aporta gran cantidad de vitamina D a nuestro cuerpo. Además, está comprobado que la luz solar tiene una incidencia directa sobre el estado de animo de las personas. En este sentido, se dan diversas alteraciones de la piel que durante el verano mejoran notablemente. La psoriasis o los cuadros de acné son algunos ejemplos de problemas que pueden mejorar durante la época estival. Obviamente, la exposición a los rayos ultravioletas deberá realizarse de forma adecuada para que no produzca un efecto contraproducente.

Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid queremos presentarte qué tipos de alteraciones cutáneas pueden aparecer o agravarse con la llegada del otoño:

  1. Psoriasis: Esta patología afecta a un 2% de la población que ven como durante el verano su problema mejora notablemente, reduciendo la aplicación de sus tratamientos específicos.
  2. Dermatitis seborreica: También se vuelve más evidente a partir del otoño. Esta alteración dermatológica alcanza a un 5% de la población, consiste en la aparición de placas enrojecidas en zonas seborreicas. Puede darse tanto en adultos como en menores, en la infancia esta alteración tiende a desaparecer. En los adultos puede tratarse de un problema crónico por lo que habrá que tener especial cuidado con los factores que pueden agravar esta alteración de la piel.
  3. Dermatitis atópica: Se trata de un problema cutáneo frecuente, que suele tener más incidencia en los niños. Los cambios de temperatura o de estación pueden agravar la situación. Las personas afectadas por esta alteración experimentarán picores en las zonas afectadas. Para minimizar el impacto de esta patología será necesario un cuidado intensivo de la piel, así como minimizar aquellos aspectos que pueden agravar su estado, tales como: el estrés, el sudor, etc.
  4. Acné: Esta alteración de la piel afecta hasta un 95% de los adolescentes. En cualquier caso, los cuadros acnéicos pueden darse en la edad adulta, por ejemplo como consecuencia de alteraciones hormonales, más frecuentemente en las mujeres. Los cuidados para este tipo de problemática dependerán de cada caso en concreto. Si bien es cierto, que las cicatrices por acné pueden tratarse para minimizar su impacto estético.