¿Por qué es importante mantenerse bien hidratado en invierno?

Durante los meses más fríos del año no solo las personas sudan menos, sino que la sensación de sed también desciende. Despreocuparse de la reposición de líquidos es bastante habitual en invierno, pero lo cierto es que en esta época del año la hidratación resulta fundamental para rendir en todos los sentidos. Las consecuencias derivadas de la falta de agua en nuestro organismo, son las mismas que en verano. No cuidar la hidratación puede afectar a la concentración, a la memoria y a la energía y la fuerza necesaria para afrontar las actividades de la vida cotidiana.

Aproximadamente el 80% de las necesidades de hidratación deben provenir de la ingesta de líquidos, principalmente de agua. No obstante, durante el invierno muchas personas se decantan por el consumo de infusiones o de zumos naturales para reponer líquidos. El 20% restante está cubierto por la comida. Alimentos como las verduras de temporada, son una gran opción para la elaborar sopas, cremas y caldos. Procura que éstas sean siempre naturales, ya que las precocinadas contienen azúcares y sal.

 

Pautas para mantener una buena hidratación en invierno

 

  1. Beber como mínimo de 2 a 2’5 litros de agua al día. Sabemos que a veces es complicado, pero es fundamental la ingesta de agua para mantenerse hidratado. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, perdemos agua constantemente agua a través del sistema linfático. Una pérdida del 3% de hidratación comienza a reflejarse en síntomas como la sensación de sequedad, el dolor de cabeza o la fatiga mental.

 

  1. Vigilar la dieta. La alimentación también tiene un papel determinante en la reposición de líquidos. Procura cocinar con poca sal, ya que sobrecarga la filtración renal de orina y altera la excreción glandular de sudor. Lo mismo sucede con el café, el té y las bebidas alcohólicas. Evítalos en la medida que puedas, ya que estos contribuyen a la deshidratación.

 

  1. No abusar del uso de la calefacción. Programa el termostato para disfrutar en tu vivienda u oficina de una temperatura cálida, pero confortable. El calor excesivo reseca el ambiente y ocasiona molestias en la piel. Asimismo, también es recomendable el uso de humidificadores para contrarrestar los efectos negativos de la calefacción u otras fuentes de calor.

 

  1. En caso de caer enfermo, sé aún más constante. Si contraes gripe o una infección vírica, la pérdida de líquidos es mayor debido al aumento de la sudoración. Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid recordamos la importancia de reponer líquidos y mantenerse hidratado para descongestionar las vías respiratorias y eliminar el exceso de mucosidad.