Protección solar más allá de la playa

Aunque cada vez estamos más concienciados sobre los efectos devastadores de la exposición inadecuada a los rayos nocivos del sol, queda mucho trabajo por hacer. Hoy en día, cuando alguien va a la playa protege su piel de los ultravioleta. Sin embargo, son muchos los usuarios que se quedan ahí, sin plantearse que la exposición solar nos afecta cada día al salir a la calle. Incluso en invierno y aunque esté nublado, no debemos olvidar el uso del fotoprotector.

De hecho, el alcance de la radiación solar es mucho mayor de lo que pensamos. No sólo nos alcanza en el exterior, sino que es capaz de atravesar los cristales de un coche o una ventana. El uso de cremas con protección solar debe extenderse mucho más allá de las jornadas de verano en playas y piscinas. En algunos casos, hay personas que piensan que la radiación en la piscina no es tan fuerte como la de la playa, en cuyo caso se ve agravada por la brisa marina. No es cierto.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cualquier medio acuático refleja en un 5% la radiación solar. De este modo, se incrementa la radiación sobre la piel. Además, las gotas del agua al bañarse o secarse al sol actúan con lo que se conoce como efecto lupa sobre la piel, lo que reduce la protección de la crema y aumenta el riesgo de sufrir quemaduras solares. En la Asociación de Medicina Estética en Madrid siempre hacemos hincapié sobre la necesidad de  aconsejar a los pacientes elegir siempre un fotoprotector resistente al agua y aplicarse una nueva capa después de cada baño.

Otras situaciones en las que debemos aplicar protector solar

Parque

Los niños se mueren por ir a jugar con sus amigos y pasar ratos de ocio al aire libre. Por ello, debemos aplicar la crema antes de salir de casa y renovarla cada vez que sea necesario. La protección con gorras siempre es recomendable, ya que la piel del rostro es más delicada.

Coche

Como ya hemos comentado, los rayos ultravioleta atraviesan las lunas del vehículo, así que dentro del coche también podemos quemarnos. Es importante echarse protección solar si vamos a pasar muchas horas de viaje.

Deporte

Son muchas las personas que deciden salir a correr, andar en bici o, en definitiva, practicar ejercicio al aire libre. Cuando este ocurre estamos, irremediablemente, expuestos a los rayos nocivos del sol. Deberemos usar fotoprotección.

Montaña

Aunque la latitud puede hacer que la temperatura sea más baja, lo cierto es que la radiación solar también nos alcanza. Así que si aprovechamos el buen tiempo para disfrutar del monte no debemos olvidar el uso de crema con protección solar.