¿A qué nos referimos cuando hablamos de macronutrientes?

El consumo de los nutrientes procedentes de los alimentos de nuestra dieta, son los que aportan energía al organismo para que podamos afrontar el día a día con fuerza. En concreto, los macronutrientes, tal y como sugiere su nombre, deben ser ingeridos en cantidades significativas para cumplir con las funciones vitales de nuestro organismo. En este sentido, podemos decir que los macronutrientes son la base de los procesos metabólicos que tienen lugar en nuestro cuerpo. Los macronutrientes son tres sustancias con valor nutritivo que se encuentran contenidas en los alimentos y que, al mismo tiempo, aportan calorías: los carbohidratos, las proteínas y las grasas.

Carbohidratos

De las tres sustancias de valor nutritivo, los carbohidratos son la principal fuente de energía que nuestro cuerpo necesita para contribuir al funcionamiento del sistema nervioso central, de los riñones, del cerebro y del corazón. Los hidratos de carbono se encuentran presentes en los alimentos en forma de almidones y diversos tipos de azúcares. A su vez, los carbohidratos pueden ser clasificados en:

  • Carbohidratos simples: Son azúcares refinados (fructosa y glucosa) que se absorben rápidamente y poseen poco valor nutritivo. Esto hace que estimulen el apetito, además de favorecer los depósitos de grasa.
  • Carbohidratos complejos: Son ricos en fibra, vitaminas y minerales. Su digestión es más lenta, por eso contribuyen a la regulación del apetito y de los niveles de azúcar en sangre.

Proteínas

Son sustancias nitrogenadas muy importantes para la construcción y la reparación de los tejidos musculares y los órganos internos. Además, tienen un papel determinante en la regeneración de la masa muscular y la formación de hormonas y enzimas. Las proteínas son necesarias para un correcto funcionamiento de nuestro sistema inmunológico y, cuando hay ausencia de hidratos de carbono o de grasas, son la principal fuente de energía disponible para el cuerpo. Las proteínas se encuentran presentes en alimentos de origen animal como pescados, carnes, leche y huevos. Existen alimentos de origen vegetal que tienen proteínas, pero su valor biológico es menor.

Grasas

Denominadas también lípidos, se consideran fuente secundaria de energía para el organismo y son necesarias para disfrutar de un adecuado crecimiento y desarrollo. Las grasas se encargan de la absorción de vitaminas y contribuyen al mantenimiento de las membranas celulares, además de regulación de hormonas. Al mismo tiempo se dividen en:

  • Grasas insaturadas: Conocidas como “grasas buenas” (aceite de oliva, frutos secos, aguacate, semillas de chía, salmón)
  • Grasas saturadas: Conocidas como “grasas malas”, ya que son muy altas en calorías y deben ser consumidas en porciones controladas.

Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid recordamos que los macronutrientes son sustancias de valor nutritivo claves para disfrutar de una dieta equilibrada, ya que en conjunto aportan todo lo necesario para garantizar un correcto funcionamiento del organismo.