La realidad de los alimentos orgánicos

Según un estudio realizado en EE.UU sobre los alimentos orgánicos, del que se ha hecho eco la publicación Annals of Internal Medicine, este tipo de productos no supone un mayor aporte nutricional o un menor riesgo para la salud humana que los productos tratados de forma convencional. Si bien es cierto que los científicos de la Universidad de Stanford, encargados de desarrollar dicho estudio, han demostrado que los productos orgánicos reducen, notablemente, nuestra exposición a las sustancias químicas que componen los pesticidas. Pero determinan que este tipo de alimentos no son más saludables que los que se obtienen empleando otro tipo de técnicas.

Los investigadores profundizaron en más de 200 estudios que fueron publicados previamente sobre los beneficios del consumo de alimentos orgánicos. En cualquier caso, los científicos de la universidad de Stanford no encontraron diferencias nutricionales reseñables entre un producto orgánico y otro conseguido mediante alternativas convencionales. Sin embargo, señalan en su estudio que los productos orgánicos reducen la exposición del ser humano a los pesticidas en un 30%. Evidentemente, todos estos estudios hacen referencia a las consecuencias, positivas o negativas, del consumo de determinados productos por el ser humano durante un tiempo. En este sentido, los investigadores de Stanford determinan que no son concluyentes para medir las consecuencias a largo plazo. Otro factor que se tuvo en cuenta durante la investigación de Stanford es que las conclusiones de los diferentes estudios analizados eran altamente variables, lo cual no es de extrañar dado la diversidad de climas o características del suelo de cada zona en concreto donde se producen alimentos orgánicos.

Los resultados de comparar alimentos orgánicos con otros convencionales se traducen en cantidades similares de nutrientes. Aunque la leche orgánica tiene más omega y los productos orgánicos, en general, más nitrógeno. Los resultados obtenidos en Stanford van en la línea de los alcanzados en una Investigación de Estándares Alimenticios del Reino Unido (FSA), realizado en 2009. Del cual se desprende que existe una ligera diferencia en cuanto a nutrientes entre los productos orgánicos y los convencionales. Sin embargo, esa diferencia no es lo suficientemente importante como para tener relevancia para la salubridad humana a corto o medio plazo.

Desde Asociación de Medicina Estética de Madrid queremos señalar que este tipo de estudios son relativos, ya que es imposible actualmente verificar las consecuencias a largo plazo de consumir productos orgánicos o productos convencionales.