Rellenos dérmicos contra el envejecimiento facial

La mayoría de los pacientes que acuden a una clínica de medicina estética con el objetivo de contrarrestar los efectos del paso del tiempo en el óvalo facial, se decantan por un tratamiento de rellenos dérmicos. Al menos eso es lo que se desprende de un estudio científico realizado por la empresa HMR y la Sociedad Española de Medicina y Estética (SEME). La cifra de estos pacientes es sorprendente, ya que se eleva hasta el 92%.

La sustancia más empleada para los rellenos continua siendo el ácido hialurónico, aunque se están empezando a valorar positivamente otros tratamientos como la hidroxiapatita cálcica, la policaprolactona o el ácido poliláctico que es el que se emplea en el caso del relleno con hilos. Durante la presentación de esta investigación se destacó la seguridad de los materiales utilizados para su función de relleno, destacando que todos están debidamente testados, que el riesgo de complicaciones es mínimo y, en caso de producirse, son leves y temporales.

A pesar de los controles de seguridad, siempre es necesario comprobar que el lote del fármaco recibido proviene de una firma conocida y que certifica todos aquellos controles de calidad reglamentarios que han sido superados. Además, desde la SEME señalan que también es importante que cuenten con la autorización que lo cataloga como producto sanitario inyectable.

Los controles de seguridad son la mejor medida para garantizar que no nos dan gato por liebre. En este sentido, la SEME denuncia que cada vez reciben más avisos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) informando de fármacos y productos sanitarios que han entrado en nuestro país y cuyos marcajes no se corresponden con la realidad. Evidentemente, estas sustancias no cuentan con la autorización necesaria.

Desde la Asociación de Medicina Estética queremos poner de manifiesto otro factor de riesgo, la inyección de estas sustancias por personal no médico que, en otras palabras, no cuenta con la cualificación adecuada. Por todo ello, los pacientes siempre deben informarse bien sobre el especialista que los va a tratar para que no haya lugar a dudas. Comprobar la experiencia del médico que va a realizar el tratamiento es la mejor garantía de éxito.