Dejar de tomar el sol es perjudicial. Riesgos por déficit de vitamina D

Dicen que todo en exceso es malo y el sol no iba a ser la excepción que confirma la regla. Es cierto que los rayos ultravioletas pueden causar daños en nuestra piel: envejecimiento prematuro, manchas, etc. Hay que estar preparado para tomar el sol y usar siempre fotoprotección. Además, es recomendable evitar las horas centrales del día y no exceder demasiado el tiempo de exposición. Sin embargo, no todo iba a ser malo, el sol es necesario para nuestro organismo. Una exposición adecuada es esencial para conseguir vitamina D, una sustancia que nuestro cuerpo no genera por sí mismo, sin la exposición a los rayos solares. Desde la Asociación de Medicina Estética en Madrid queremos resaltar la importancia de los baños de sol para nuestra piel, siempre de forma responsable y adecuada.

Es cierto que los dermatólogos advierten de que los casos de cáncer de piel se multiplicarán en los próximos años por una mala exposición a los rayos ultravioleta. Pero, evitar el sol puede causar otros trastornos en nuestro organismo. La carencia de vitamina D puede dar lugar a problemas y enfermedades, ya que se encarga de fijar el calcio a nuestros huesos. No se trata de dejar de usar la protección solar, pero evitando llevar la precaución al extremo. En invierno la incidencia de estos rayos es menor, por lo que puede reducirse el nivel de protección. Está claro que es necesario disfrutar del sol unos minutos, de vez en cuando, ya que se trata del mejor modo de producir vitamina D.

Algunas de las enfermedades que se relacionan con la falta de vitamina D son el raquitismo en los niños, la osteoporosis o la osteomalacia en las personas de la tercera edad. Los síntomas ante la carencia de esta vitamina suelen hacerse más palpables en invierno y, generalmente, afectan más a los niños, las mujeres embarazadas y las personas mayores.

Se están realizando varios estudios sobre los efectos de la carencia de vitamina D en nuestro organismo. En el ámbito de la Medicina Estética tenemos que tener en cuenta tanto las bondades de tomar el sol, como las precauciones necesarias para que los rayos ultravioletas no ocasionen lesiones y problemas en nuestra piel. Además de la exposición al sol, podemos encontrar vitamina D en algunos alimentos como el pescado y, en menor medida, en los lácteos. Una opción muy saludable y que contribuye a mejorar nuestras reservas de esta vitamina puede ser pasear al aire libre cada día.