Nuevos tratamientos para combatir la dermatitis atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad que puede llegar a mermar la calidad de vida del paciente con síntomas como la sequedad de piel, enrojecimiento, picores e, incluso, dificultades para conciliar el sueño. Hablamos de una patología inflamatoria crónica, de origen genético, que suele afectar más durante la infancia. Aunque, también es cierto que se considera que en la edad adulta esta infra diagnosticada, ya que puede confundirse fácilmente con otro tipo de eccemas. La dermatología nos ha permitido conocer que el problema se produce como consecuencia de la mutación de una proteína en la que se produce una alteración de la barrera cutánea y un trastorno inmunológico. 

Además, algunos factores externos pueden acelerar o agravar la enfermedad. Es el caso de los cambios bruscos de temperatura o de humedad, tejidos irritantes, alergias, estrés, etc. El problema puede llegar a ser grave, cuando los tratamientos convencionales no son efectivos y deben sufrir picores terribles y pasar noches enteras sin poder dormir. En los casos leves se apuesta por tratamientos a base de corticoides tópicos, inhibidores de la calcineurina y, en ocasiones, fototerapia. Si estos no funcionan, se apuesta por ciclosporina oral o inmunosupresores.

Pero, puede ocurrir que todos estos tratamientos no surtan efecto entre los pacientes con cuadros más severos. Este mismo año concluyó un estudio multicéntrico internacional que ha determinado que la terapia biológica resulta segura para los pacientes con una dermatitis atópica grave. En esta investigación se analizó la acción de un anticuerpo monoclonal con propiedades antiinflamatorias. En la muestra participaron hasta 740 personas que no respondían a los tratamientos con medicamentos tópicos.

Desde la Asociación de Medicina Estética queremos hacernos eco de los resultados de este estudio, en el que el 40% de los pacientes vieron desaparecer sus lesiones cutáneas tras 16 semanas de tratamiento. Mientras que un 70% no elimino el problema, pero consiguió minimizar sus síntomas.

Todo parece indicar que los tratamientos evolucionarán para conseguir acabar con el problema, de forma similar a los fármacos contra la psoriasis u otras enfermedades de la piel. Lo más importante es encontrar tratamientos sin efectos adversos, ya que las cremas con corticoides los tienen. El objetivo será formular fármacos efectivos y seguros.