Tratamientos estéticos para eliminar los puntos de rubí

Hablamos de una lesión cutánea formada por angiomas seniles que se desarrollan ante la dilatación normal de algunas vénulas. Los puntos de rubí son una de las consecuencias del envejecimiento de la piel y suelen aparecer con el paso de los años. No se trata de una enfermedad, es una lesión benigna que puede suponer un problema estético o causar molestias si aparecen en una zona donde se producen rozaduras con la ropa. En algunos casos, también pueden causar molestias o sangrar.

Normalmente, aparecen en la tercera y cuarta década de la vida. Pueden presentarse en forma de manchas cutáneas o bien como pápulas cupuliformes. Su color más habitual es el rojo brillante, pero, también pueden ser de un violeta oscuro. No presentan ningún tipo de síntoma antes de su aparición. Sin embargo, sí que pueden causar otras molestias como picor o dolor con el roce de la ropa. La aparición de estas pequeñas lesiones cutáneas no suele responder a un motivo concreto, aunque se relaciona con la predisposición genética del paciente.

Aparecen, indistintamente, en hombres y en mujeres. Su presencia se suele localizar en el tronco y no es necesario eliminarlos. Aunque existen diferentes tratamientos para hacerlos desaparecer, sobre todo cuando suponen un problema estético o causan molestias. En la Asociación de Medicina Estética de Madrid te contamos cuáles son los principales tratamientos para acabar con estas lesiones.

Electrocoagulación

Es uno de los métodos tradicionales. Es muy efectivo, pero cuenta con el inconveniente de tener que aplicar anestesia local, ya que resulta especialmente doloroso. Podemos eliminar la lesión y no deberían quedar cicatrices. Aunque este riesgo es más probable con este procedimiento que con otros.

Crioterapia con nitrógeno líquido

No requiere anestesia local, ya que el frío insensibiliza la zona. Posteriormente, se utiliza un bisturí para acabar con la lesión. Es necesario aplicar un método hemostático para evitar el sangrado. El riesgo de cicatrización es mínimo, aunque en algunas zonas puede resultar molesto.

Láser o luz pulsada

La técnica más novedosa es, sin duda, la opción más cómoda para el paciente. Este procedimiento cuenta con el menor riesgo de cicatrización, lo que también es un factor a tener en cuenta. La luz pulsada actúa directamente sobre la hemoglobina que compone estos puntos de rubí. Se puede aplicar con una solución anestésica o sin nada. Esta decisión dependerá de la zona donde se localiza y del alcance de la lesión.