Ácido hialurónico contra la parálisis facial

Las soluciones de medicina estética van más allá de mejorar la apariencia física de las personas. En los últimos tiempos, estamos comprobando que los tratamientos más populares pueden aplicarse en pacientes con dolencias determinadas mejorando, así, su calidad de vida. Es el caso del ácido hialurónico, además de inyectar esta sustancia para incrementar el volumen de una zona concreta o mejorar la apariencia del cutis, estas inyecciones podrían cambiar la vida de personas afectadas por la parálisis facial. Varios investigadores científicos de las Universidades Johns Hopkins y Stanford han comprobado los beneficios de este fármaco en pacientes aquejados por este problema, los resultados han sido determinantes y se traducen en un incremento de la fuerza en los labios.

Cuando alguno de los nervios faciales sufre una lesión o inflamación, la persona afectada pierde la sensibilidad de esa zona de la cara, lo que le impide mover esa parte. Lo más habitual es que la parálisis sólo se produzca en una parte del rostro. Frecuentemente, el problema aparece como consecuencia de una infección vírica, aunque también puede aparecer a causa de un traumatismo, accidente o por la presencia de un tumor.

Los problemas físicos son evidentes, los afectados no pueden cerrar bien el ojo afectado, además ven mermada su capacidad de saborear en el lado de boca donde se produce la parálisis. Esto deriva en un fuerte impacto emocional, la parálisis en la zona de la boca provoca que los pacientes tengan que luchar contra el babeo o les dificulta el habla.

Actualmente, para paliar este problema se emplean dos procedimientos básicos: la reconstrucción del nervio facial -mediante injertos- y la aplicación de toxina botulínica en la zona afectada, este último remedio sólo mejora la apariencia física, no se trata de una medida funcional.

Kofi Boahene, cirujano plástico que participa en la investigación, descubrió los efectos del ácido hialurónico para estas patologías de forma casual. Inyectó el fármaco a un paciente con los músculos de la cara debilitados y problemas para hablar, comprobando entonces, como mejoraba el tono muscular de sus labios. Gracias a su hallazgo decidieron iniciar una investigación con 22 pacientes que presentaban parálisis facial parcial o distrofia muscular que afecta a todo el rostro.

Desde la Asociación de Medicina Estética en Madrid nos hacemos eco de los resultados, que invitan al optimismo, ya que tras la aplicación de las inyecciones de ácido hialurónico, todos los pacientes vieron incrementada la fuerza en la zona de los labios. Mejorando, así, su capacidad de hablar o comer sin derramar comida o líquidos.