¿Qué es el blanching?

Irremediablemente, el paso del tiempo va dejando su huella en nuestra expresión facial. Entre los síntomas más evidentes de la edad, podemos destacar los siguientes: flacidez, sequedad, falta de elasticidad, aparición de arrugas o la disminución de la capacidad regenerativa de la piel. Existen numerosas técnicas de relleno para frenar dichos síntomas y mostrar una expresión tersa y rejuvenecida. El ácido hialurónico es una de las sustancias más populares y demandadas. Lo cierto es que se aplica con éxito desde hace años. Se aplica sobre surcos y zonas deprimidas mediante inyecciones para rellenar y crear volúmenes.

Una de las grandes ventajas del ácido hialurónico es que tiene una gran capacidad para atraer y retener agua. La correcta hidratación de la piel es clave para mantener la piel tersa y luminosa, con los años esa hidratación natural se va perdiendo y aquí empiezan los problemas. Además de esta sustancia, podemos encontrar muchas más con efectos probados e igualmente efectivas. Sin embargo, en esta entrada queremos hablar de una nueva técnica de relleno facial que ha sido descubierta recientemente.

Hablamos del Blanching, una nueva infiltración compuesta por ácidos hialurónicos de reticulación dinámica. Un procedimiento que nos permite acabar con el punto débil de las infiltraciones de ácido hialurónico: eliminar las arrugas más finas y superficiales como las patas de gallo o las líneas de expresión. La Agencia Americana del Medicamento ya ha dado luz verde para su uso.

Entre las muchas ventajas de esta nueva sustancia, destaca la posibilidad de aplicar la dosis en capas más superficiales de la piel sin que surjan nódulos u otras complicaciones como la coloración azulada. Así de sencillo. Aunque es cierto que también requieren una gran pericia por parte del facultativo que la aplica. Este tipo de tratamiento ayuda a mejorar las pequeñas arrugas de expresión que pueden generar una sensación de envejecimiento prematuro.

El Blanching  nos permitirá conseguir los resultados esperados sin alterar la expresión facial. Pero, además, esta sustancia nos permite conseguir una mayor hidratación de la piel. Como Asociación de Medicina Estética en Madrid queremos hacernos eco de esta noticia que podría revolucionar el campo de los rellenos faciales. No sólo será una técnica muy adecuada para minimizar las patas de gallo, también resulta muy útil para las arrugas nasolabiales o las arrugas del entrecejo.