España es uno de los países más preparados en el campo de la medicina estética

Nuestro país es uno de los mejor valorados a nivel mundial para someterse a una intervención de cirugía estética. De hecho, es un destino muy solicitado por los extranjeros que están pensando en pasar por el quirófano para mejorar su apariencia estética. Los cirujanos plásticos en activo están considerados de primer nivel. En cualquier caso, la satisfacción percibida no es excusa para dormirse en los laurales. Desde el sector debemos seguir tratando de alcanzar la excelencia y mejorar en todo lo posible.

El turismo sanitario pone de manifiesto que la calidad de la medicina estética dentro de nuestras fronteras es elevada. La Celebración del I Congreso Internacional de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP) que tuvo lugar hace unas semanas en Madrid, ha puesto de manifiesto el talento de los profesionales del sector a nivel nacional. Las cifras hablan por sí solas, en este país hay un cirujano plástico por cada 50.000 habitantes, lo que sitúa a España entre los 5 primeros países del mundo en recursos sanitarios en el campo de la medicina estética.

Evidentemente, lo más importante será el nivel de los profesionales del sector. Por ello, desde la Asociación de la Medicina Estética de Madrid queremos destacar que para destacar resulta imprescindible contar con una buena capacitación profesional. Una de las cuestiones que no debemos perder de vista es que los avances científicos y tecnológicos tienen lugar a un ritmo vertiginoso. Motivo más que de sobra para apostar por una formación continúa a lo largo de nuestra vida profesional. Consulta nuestra oferta formativa y de cursos, ya que esta es una de las herramientas básicas para alcanzar la excelencia profesional.

Sin duda, esta es una buena noticia para el sector. Sin embargo, no debemos de relajarnos. En realidad esto debería servirnos de motivación para seguir buscando aquellos aspectos que aún podemos mejorar. Nuestro trabajo se centra en corregir las malformaciones físicas, combatir los signos del envejecimiento y, sobre todo, mejorar la calidad de vida de los pacientes que deciden confiar en nosotros para mejorar su apariencia estética.

Una de las claves esenciales para conseguir la satisfacción del paciente es ser realista en cuanto a las expectativas que debe tener con una determinada intervención, para que sepa qué resultados puede esperar.