Ventajas de la micropigmentación en pacientes oncológicos

Enfrentarse a un procedimiento oncológico es duro y, muchas veces, se prolonga en el tiempo. Los efectos de la lucha contra el cáncer agotan tanto físicamente como a nivel anímico. Precisamente por ello, todas las cuestiones que ayuden a mejorar la imagen del paciente y a sobrellevar la enfermedad y el tratamiento son bienvenidas. Afortunadamente, la medicina estética avanza con el objetivo de minimizar las secuelas de esta dura enfermedad.

Uno de los efectos secundarios de la quimioterapia es la pérdida de pelo, que también puede afectar al vello facial, pudiendo afectar a la zona de las cejas. En este caso, la micropigmentación es la mejor opción. Se trata de una especie de tatuaje semipermanente que cubre las calvas y simula el pelo propio de la zona. Esta técnica también es una buena opción para simular la areola mamaria tras una mastectomía.

Además de minimizar los daños estéticos que pueda causar el tratamiento contra el cáncer, ayuda a los pacientes a recuperar la confianza en sí mismos. Este factor tiene una importancia fundamental, ya que contribuye a recuperar la autoestima de los pacientes que vuelven a ver su aspecto de siempre, el que tenían de forma previa a las intervenciones y tratamientos contra la enfermedad. Para ellos supone un hito, es como un cambio de ciclo, dejar el cáncer atrás y recuperar su vida normal. Volver a ser feliz.

En cualquier caso, este tratamiento debe realizarse en coordinación con un oncólogo para determinar el momento más adecuado para el procedimiento. Puede realizarse o antes o después de la quimioterapia, pero nunca durante este tratamiento, ya que es posible que las defensas del paciente estén bajas durante este período.

En nuestra Asociación de Medicina Estética en Madrid sabemos bien que la micropigmentación se solicita, sobre todo, en el caso de las areolas mamarias. Para conseguir los mejores resultados se toma como modelo la areola del seno sano. El objetivo no es otro que conseguir la naturalidad y el equilibrio entre ambas mamas. También, puede darse el caso de que ambos pechos estén afectados, teniendo que tatuar ambos con la misma forma y color.

Los resultados son sorprendentes. Hay que tener en cuenta que se utiliza una tecnología hiperrealista en tres dimensiones y existe un amplio abanico de colores para armonizar con el tono de la piel y conseguir emular la textura de una areola femenina.