El 40% de las mujeres españolas sufre complejos

El verano está a la vuelta de la esquina y comenzamos a hacer más planes al aire libre. Además, con el incremento de las temperaturas vestimos ropa más ligera y la preocupación por cómo luce nuestro cuerpo se hace más palpable. Según datos aportados por la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) cuatro de cada diez mujeres no se sienten bien con su cuerpo y, por ello, dejan de ir a la piscina o la playa en verano. Sobre todo por problemas como la celulitis o la piel de naranja. Desde la Asociación de Medicina Estética en Madrid queremos hacer hincapié en la necesidad de mejorar la autoestima de estas mujeres, ya que la exposición moderada a los rayos del sol tiene efectos saludables para la piel.

Con frecuencia hablamos de los efectos negativos del sol, pero lo cierto es que los rayos ultravioletas son necesarios para algunos procesos bioquímicos y biológicos básicos para la vida, por ejemplo, el aporte de vitamina D al cuerpo humano. También proporcionan otros beneficios como la mejora del riesgo sanguíneo o el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Problemas como la piel de naranja o la acumulación de grasa en zonas localizadas, como los muslos o los glúteos, son un problema que va más a allá de la estética. Por ello, lo más adecuado es optar por un tratamiento especializado en medicina estética que nos permita trabajar sobre el problema en concreto y ponerle solución. Es una cuestión fundamental para que los pacientes puedan recuperar la confianza y la seguridad en sí mismos, recuperando su vida y realizando aquellas actividades que les aportan bienestar como ir a la playa o lucir un vestido sin complejos.

Según una encuesta realizada por el SEME las consultas de medicina estética relacionadas con problemas en zonas localizadas se incrementan notablemente a partir del primer trimestre del año, concretamente entre abril y junio. Los hábitos de vida actuales han supuesto que en torno a un 85% de las mujeres españolas tengan celulitis en piernas, abdomen o brazos. Los expertos señalan el sedentarismo, el uso de anticonceptivos desde edades tempranas o los malos hábitos alimentarios como los principales culpables del incremento de esta problemática.