Principales riesgos de las cabinas de rayos UVA

Cuando los primeros rayos de sol comienzan a caldear el ambiente y las temperaturas suben, corremos a desempolvar la ropa del altillo del armario. Sin embargo, lo más probable es que al probarnos esas prendas el resultado no sea el previsto. Las piernas y los brazos llevan todo el invierno a resguardo y su tono es más blanco del que nos gustaría. La piel no está preparada para una exposición a los rayos UVA excesiva. Nunca debemos olvidarnos del fotoprotector, pero al principio de la temporada de verano, mucho menos.

Quizá por esta razón, muchas personas deciden darse unas sesiones en cabinas de rayos UVA para alcanzar un tono más dorado y evitar quemaduras al comenzar a tomar el sol. Hemos oído hablar mucho sobre los riesgos de esta práctica, pero el número de personas que recurren a ella no desciende. Los expertos señalan que es necesario extremar las precauciones, ya que la exposición a este tipo de rayos es una de las principales causas de cáncer de piel.

Precisamente, los rayos UVA y UVB son los más dañinos del sol. Es decir, lo que causan daños en nuestra piel cuando no nos protegemos o realizamos una exposición inadecuada. Hace unas décadas no éramos conscientes de los daños reales del sol en la piel, pero se ha realizado numerosas investigaciones científicas que han demostrado que los rayos UV dañan las células de la piel. Según la Sociedad Americana contra el Cáncer los tumores cutáneos aparecen cuando el daño alcanza al ADN de los genes que controlan el crecimiento de las células de la piel.

Se ha investigado mucho sobre la incidencia de este tipo de exposiciones y su relación con el desarrollo de tumores. De hecho, en Estados Unidos han instaurado una normativa que alerta sobre los riesgos de las cabinas de rayos UVA, del mismo modo que las cajetillas de tabaco lo hacen con los riesgos de este hábito nocivo para la salud.

Desde la Asociación de Medicina Estética de Madrid queremos destacar que el principal problema de este tipo de cabinas es que generan una dosis extra de radiación ultravioleta en un corto periodo de tiempo. Además, el cáncer cutáneo no es el único riesgo del uso de las cabinas de bronceado, también tiene una mayor incidencia en el envejecimiento prematuro de la piel.